Trabajo Remoto
Biblia exprés de un trabajador remoto

Biblia exprés de un trabajador remoto

por HRJ   |   December 9, 2021   |     7 min. de lectura
facebook twitter linkedin

La producción asusta. En el mundo laboral, es una palabra esencial. Un trabajador es lo que produce. Por eso da miedo. Por eso a veces su mera mención puede provocar un bloqueo. Conlleva una obligación: ¡Tienes que ser productivo! 

Hoy en día, el término se ha volcado hacia el home office. Y la angustia de la vida laboral moderna se puede resolver en una pregunta:

¿Cómo ser productivo desde casa?

¿Cómo ser productivo desde casa?

Bueno, primero hay que distinguir dos variables.

Es la que no tiene que ver contigo, sino con tu puesto. Específicamente con las obligaciones que tu puesto conlleva. Es decir: Engloba todas las tareas que te corresponden. 

Es una variable sobre tiempo y cantidad. ¿Qué tienes que entregar? ¿Cuándo tienes que entregarlo? 

Es una variable definida e inmutable.

Es la que tiene que ver directamente contigo. Con quién eres y cómo piensas. Con quién eres y lo que sientes. Con quién eres y las cosas que te generan un entorno cómodo. 

Es una variable sobre personalidad.  ¿Trabajas bien solo? ¿Necesitas música o silencio para inspirarte? ¿Prefieres que tu computadora dé a una pared o a una ventana? 

Es una variable indeterminada y en transformación constante.

Bien, ya conoces las variables. 

Lo siguiente es aprender a combinarlas para encontrar tu fórmula personalizada que te permita ser un exitoso trabajador remoto.

La fórmula triunfal para el trabajo remoto

Debes de tenerlo claro: 

Se trata de una fórmula personalizada. No existen dos iguales. Debes encontrar la que a ti te funciona. 

Por lo tanto, es un diálogo con voz interior. 

Te damos dos ejemplos.

1.-Diálogo sobre trabajo remoto con voz interior núm. 1

Por las noches me siento tranquila, despejada. Los puestos ambulantes desaparecen de la calle y puedo abrir la puerta de mi balconcito sin que entren gritos y claxonazos. Soy programadora. La concentración en mi chamba es súper importante. Al comenzar a trabajar desde casa, me noté trabada. De malas. No identificaba por qué. Pensé que sólo era una mala época. Y de pronto, una noche comencé mi jornada a las 10 y de pronto a las 12 había terminado una cantidad de trabajo semejante a la que había producido en los últimos tres días. ¡En dos horas nocturnas hice lo mismo que había hecho en 18 durante el día!. Y de pronto me di cuenta de algo muy obvio: Necesito tranquilidad para poder trabajar. Pero era una obviedad que había dejado pasar. Comenzaba a trabajar con la avenida de afuera llena de coches. Y por más que me ponía mis audífonos e intentaba aislarme, me resultaba imposible. Me sentía invadida. Y ya mi jornada laboral se convertía en un constante pelear contra el ruido. Entonces ya todo se volvía hostil y difícil. Yo estaba irritada. Y en ese estado mi trabajo me parecía pesado. Lo hacía de mala gana y avanzaba lento. Para revertir la situación, sólo tuve que cambiar la variable del tiempo.  En mi caso, trabajar de noche y no de día hizo toda la diferencia. Antes sufría mi trabajo remoto. Ahora lo disfruto. Es increíble: Lo único que hice para volverme productiva y disfrutarlo fue cambiar mi horario. Eso fue todo. Mis amigas me preguntan si no he perdido vida social. Y no. Duermo de 6 a 10 en la mañana y de 5 a 7 en la tarde. Por lo que tengo los mediodías libres para tomar cafés entre semana. Así que mi consejo para cualquier persona que esté sufriendo su  trabajo remoto es ése: Debes encontrar tu horario ideal. Eso puede hacer toda la diferencia. 

2.-Diálogo sobre trabajo remoto con voz interior núm. 2

El mundo del trabajo remoto me ha costado muchísimo. Mi chamba es muy colaborativa. Soy jefe de proyecto. Organizo equipos creativos. Comenzaron las restricciones. Yo no veía manera de sacar adelante mi trabajo sin reuniones presenciales. Tenía que coordinar a un camarógrafo, una diseñadora, dos ilustradoras y un guionista. Pasé semanas horribles. Sin encontrar soluciones. En mi esquema mental, todas las herramientas de producción laboral contemplaban interacción física. O sea, una oficina. Pensaba que la distancia anularía cualquier contacto humano. Que de manera remota no tendría control. Y el trabajo creativo se me desplomaría. Comencé a ir a terapia. Estaba desesperado. La terapista me mostró que estaba bloqueado hacia las novedades. Que el miedo me impedía ver que el trabajo remoto estaba lleno de herramientas colaborativas. Y que debía explorarlas. Renovar mis rutinas. Romper con mis ideas prefabricadas sobre cómo debía ser la vida laboral. Así conocí una serie de herramientas para el trabajo remoto colaborativo que son una maravilla. Está Zoom, por supuesto. Pero también Stack, que es ideal para coordinar proyectos entre varias personas sin perder nunca el hilo del tema principal. O Trello, donde puedes gestionar y administrar proyectos. Igual pienso en Wrike, para asignar tareas. Y pienso en Zoho, para personalizar las comunicaciones. Me llevó un rato (año o año y medio), pero todo fue cuestión de cambiar de actitud. En cuanto me abrí hacia las novedades, las cosas comenzaron a fluir. Aprendí a utilizar rápidamente estos programas. Y, sobre todo, comencé a sentirme cómodo. A sentir que funcionaban. A sentir que a través de estas herramientas tecnológicas, el trabajo colaborativo puede también funcionar perfectamente a distancia. Tanto así que ya no he querido regresar con mi equipo a la oficina. En fin, lo que quiero decir, y lo que podría recomendarle a alguien que está teniendo problemas con el trabajo remoto, es plantearse cambiar el chip. Vencer el miedo a lo diferente y abrirse hacia la novedad. Y si es necesario, buscar ayuda. 

Sé productivo en tu trabajo remoto

¿Cómo te sientes trabajando desde casa? ¿Crees que podrías ser más productivo? Si es así, debes realizar un trabajo introspectivo para identificar cuáles son los problemas. Una manera es hacer una lista. En ella debes responder una pregunta crucial. 

¿Qué me molesta cuando hago homeoffice?

¿El ruido? ¿La virtualidad?

Como pudiste leer en estos ejemplos, a veces la solución es sencilla. 

La programadora comenzó a ser productiva cuando comenzó a trabajar de noche. 

En su caso, un cambio en su horario hizo toda la diferencia. 

Al jefe de proyecto le costó más. Tuvo que ir a terapia y enfrentar sus fantasmas. 

Pero en cuanto cambió de actitud y se abrió hacia lo nuevo, su producción laboral se restableció. 

El trabajo remoto es una revolución irreversible

Las formas cerradas se han ido para siempre. Ser productivo es un asunto individual: 

Tú debes encontrar las maneras en las que mejor trabajas. Hazte una pregunta: 

¿Qué necesito para trabajar bien desde casa? 

Responderla implica probar. Atreverte. Y aprender a través de prueba y error. 

Descarta lo que no te sirva. Incorpora lo que sí te sirve. Hasta encontrar tu fórmula de producción ideal. 

Referencias para mejorar tu trabajo a distancia

Si estás interesado en conocer más acerca de cómo ser un mejor trabajador remoto, te recomendamos las siguientes lecturas. 

Guías para trabajar desde casa

Herramientas productivas para el trabajo remoto

Recomendaciones para mejorar tu trabajo remoto

Opciones para sostener reuniones laborales remotas

Capacítate para ser un mejor trabajador remoto

Deja un comentario