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Trabajo remoto, ¿sueño o pesadilla?

Trabajo remoto, ¿sueño o pesadilla?

por HRJ   |   July 9, 2021   |     6 min. de lectura

La fórmula parece un sueño:

 

Tú escoges dónde, cuándo y cómo trabajas.

En traje de baño bajo una palapa en la playa temprano por la mañana

En el cuarto de una cabaña en el bosque en piyama de madrugada.

De 10 a 7 con sombrero en la terraza de un café-boutique en el centro de un pueblo mágico.

 

Siendo así de perfecto, ¿qué puede salir mal en el trabajo remoto?

Si tu enfoque es ése, todo va a salirte mal.

Lo primero que debes hacer para que funcione es:

¡No idealices el trabajo remoto!

Cuando idealizas algo estás dejando de percibir su  realidad y, por lo tanto, el único resultado posible es que termines decepcionado.

Es así en el amor, es así en el deporte y es así en el trabajo remoto.

¿Cómo no idealizo el trabajo remoto?

Nunca pierdas de vista ¡que estás trabajando! La única diferencia con respecto a un trabajo presencial radica en que no se requiere de tu presencia en una oficina.

Cierto: es una GRAN diferencia, que tiene ventajas y desventajas, pero éstas son relativas. Resulta imposible abordar el tema de forma genérica. El trabajo remoto se trata de un asunto profundamente individual cuya resolución parte de una pregunta personal que únicamente tú puedes contestar:

¿Me funciona a MÍ el trabajo remoto?

Y aquí no hay respuestas incorrectas. En terrenos de productividad (y trabajo es producción), cada persona opera distinto. Lo que te funciona a ti, quizá no me funciona a mí, y lo que no le funciona a él, quizá sí le funciona a ella.

¿Cómo es realmente la vida como trabajador remoto?

Ya te diste cuenta: no hay una respuesta correcta. Cada caso es distinto, puede ser un sueño o una pesadilla. Depende de la personalidad de cada quién.

También toma en cuenta que así como hay trabajos que se prestan para el trabajo remoto, hay otros donde el trabajo remoto resulta incompatible. 

Áreas ideales para el trabajo remoto

  • Tecnología
  • Educación
  • Finanzas
  • Telemedicina
  • Atención a clientes de servicios digitales

Áreas donde el trabajo remoto no es posible

  • Servicio público
  • Seguridad
  • Construcción 
  • Operación eléctrica
  • Redes de suministro (transporte)

 

¿Cómo ha sido la experiencia de otras personas con el trabajo remoto?

 Experiencia positiva con el trabajo remoto

En la oficina tenía el gran problema de los demás. Éramos varios en un mismo cuarto y por más que me ponía audífonos y me metía a lo mío, alguien llegaba, alguien iba por café, alguien respondía su teléfono, alguien me tocaba el hombro para preguntarme algo y al final del día me tardaba cuatro o cinco horas en un trabajo que tenía la sensación de que me hubiera llevado dos o tres. Y esa sensación la comprobé cuando comencé a trabajar desde casa. Me levanto temprano y, sin distractores, termino las obligaciones poco después de la hora de comer y he tenido tiempo para agarrar a veces cositas freelance y dedicarme a ilustrar cosas mías, que hace mucho no hacía. Claro, vivo sola y supongo que eso ayuda, pero me encanta el trabajo remoto. Yo ya no podría regresar a una oficina.

 Marisela, 27 años, programadora que vive en la Ciudad de México.

 Experiencia negativa con el trabajo remoto

Yo creo que las divisiones son bien importantes, que todo debe de tener su sitio. Cuando tuve que trabajar en casa por esto de la pandemia, comencé a tener muchos conflictos. No me sentía a gusto coordinando a mi gente desde una computadora. Se me distraían, perdía atención y nada quedaba muy claro, incluso en mi área cometimos un par de errores más o menos graves que jamás nos hubieran ocurrido en una oficina. Pero sobre todo me sentía incómodo ante la idea de tener que hacer la chamba desde mi casa, en la sala donde juegan mis hijos. Y me sacaba mucho de onda que las otras personas pudieran acercarse a esa parte de mí, no sé cómo explicarlo, pero me resultaba incómodo. Que algo estaba muy mal, que debe haber un espacio para la familia y otro para el trabajo, y son cosas que no se deben mezclar. Cuando regresamos al trabajo presencial hace poco, todo otra vez ha vuelto a ser para mí muy natural.

 Roberto, 52 años, gerente administrativo que vive en Tampico

 Experiencia agridulce con el trabajo remoto

Al principio fue un sueño: dejé de ir todos los días a la oficina  y comencé a ahorrarme dinero de transporte y sobre todo dejé de perder una hora de ida y hora y media de regreso. De pronto me descubrí con más horas disponibles para hacer otras cosas. Eso duró como seis meses, pero luego yo misma me volvía floja. Dejé de despertarme temprano y bañarme y ya llegaba a la computadora directo de la cama y mientras atendía pendientes, también aprovechaba para desayunar, prepararme café, chatear con mi novio, y comencé a dejar cosas mal hechas y mi jefa tuvo que hablar conmigo. También comenzaron a pedirme cositas a deshoras; me llegaban mensajes a las 10 de la noche diciendo: “te mandé un correo, chécalo, es urgente” y comencé a estresarme mucho. 

Sandra, 38, Community Manager que vive en Tepoztlán

 

¿Cómo saber si mi personalidad queda más con el trabajo remoto o con el trabajo presencial?

La única manera es que lo experimentes, aunque hay exigencias concretas en ambos tipos de trabajos que debes tomar en cuenta antes de tomar una decisión. 

Quizá estas breves guías de cinco preguntas te sean de utilidad.

 

¿Soy un trabajador remoto?

  • ¿Te sientes cómodo trabajando solo?
  • ¿Eres capaz de autorregular tus horarios sin que nadie te los imponga?
  • ¿Resultas productivo cuando eres tú mismo quien se exige?
  • ¿En donde vives (o cerca de tu casa) hay un lugar distinto a tu cuarto donde puedas instalar una oficina?
  • ¿Te gusta la idea de no ver a tus compañeros de empresa?

Si tu respuesta mayoritaria ha sido SÍ, ¡quizá eres un buen candidato para el trabajo remoto!

Si tu respuesta mayoritaria ha sido NO, quizá no eres un buen candidato para el trabajo remoto.

 

¿Soy un trabajador presencial?

  • ¿Te gusta trabajar rodeado de otras personas?
  • ¿Necesitas la exigencia de llegar a una oficina para regular tus horarios?
  • ¿Eres más productivo cuando alguien más establece las exigencias concretas de tu trabajo?
  • ¿El entorno de tu casa te permite trabajar ahí varias horas sin distracciones?
  • ¿Extrañarías a tus compañeros de empresa si ya no los vieras?

Si tu respuesta mayoritaria ha sido SÍ, ¡quizá eres un buen candidato para el trabajo presencial!

Si tu respuesta mayoritaria ha sido NO, quizá no eres un buen candidato para el trabajo presencial.

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