Paz y estabilidad: la historia de Sagrario Meneses
La importancia del equilibrio entre vida personal y trabajo, el caso de Sagrario Meneses
Sagrario Meneses tiene más de diez años de experiencia en el desarrollo de software. Había liderado equipos, cambiado de tecnologías y asumido proyectos que la hicieron crecer. Para su siguiente etapa tenía una prioridad concreta: recuperar el equilibrio entre su trabajo y su vida personal.
La oportunidad llegó con BoldBrush, a través de un amigo que trabaja en el proyecto y que le contó que estaban buscando nuevos ingenieros. CodersLink se sumó para facilitar su incorporación y encargarse de la parte administrativa.
Dos años después, Sagrario participa en la modernización de un producto, explora herramientas de inteligencia artificial y tiene espacio para estudiar la carrera de sommelier. Al preguntarle cómo describe esta etapa, ella responde con dos palabras: “paz y estabilidad”.
Video testimonial — CodersLink
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Lo que aprendió en el camino
¿Por qué decidiste buscar un trabajo con mejor balance entre vida y trabajo?
Durante un tiempo busqué puestos de liderazgo, grandes proyectos y grandes retos. Había sido una época en la que me sentí muy retada y de mucho crecimiento, pero ya estaba cansada.
Llevaba cuatro años en una consultora. Tenía muchas responsabilidades y el trabajo se estaba volviendo estresante. Además, vivo en Ciudad de México y llegar a las oficinas implica perder mucho tiempo en el transporte.
Quería regresar a tener equilibrio entre mi vida y mi trabajo. También tenía que revisar mi propia forma de trabajar: me había volcado demasiado en los proyectos y las responsabilidades. Mi expectativa era darle un reset a esa situación.
Cuando mi amigo me habló de volver a ser individual contributor, en una organización que se preocupaba por sus trabajadores y por ese equilibrio, escuché lo que necesitaba.
¿Cómo conseguiste un trabajo remoto en una empresa extranjera y qué hizo CodersLink?
Un amigo que trabaja en el proyecto me comentó que estaban buscando nuevos ingenieros. Él vive en San Antonio y me compartió cómo le había ido con la compañía.
Las entrevistas las hice directamente con BoldBrush. Hablé con el equipo de ingeniería, con management y con el CEO. Una vez que decidieron quedarse conmigo, me pusieron en contacto con CodersLink.
Ya existía una relación de confianza entre ambas compañías. En mi proceso, CodersLink se encargó de la parte administrativa.
¿Cómo te acompaña CodersLink en el día a día del trabajo remoto?
Sentí la bienvenida inmediatamente. Me contestaban los correos y las dudas por mensaje muy rápido. BoldBrush eligió el equipo de cómputo según sus necesidades y CodersLink se encargó de hacérmelo llegar.
Después, uno de los ingenieros del equipo vino a México para que conviviéramos y pudiera enseñarme algunos procesos en persona. CodersLink nos facilitó unas oficinas. Aunque el trabajo es remoto, tuvimos esa posibilidad de encontrarnos y trabajar juntos.
Algo que he visto diferente es que para CodersLink es muy evidente que lo importante es el trabajo con el cliente. Respetan esa parte y se han vuelto como un traductor entre las necesidades del cliente y las tuyas para que podamos trabajar.
Hay cosas que han hecho por mí que, si yo estuviera haciéndolas por mi lado, tal vez no serían tan sencillas.
Me integré porque el equipo está renovando sus sistemas. Estamos incorporando tecnologías en la nube y, más recientemente, flujos con inteligencia artificial.
El reto es tomar un producto que ya funciona, que tiene historia y clientes que confían en él, y actualizarlo. Antes había trabajado para startups o proyectos que iban iniciando. Aquí tienes que conocer el producto existente y entender cómo introducir nuevas tecnologías para personas que ya están acostumbradas a usarlo.
También he aprendido que la actualización tiene que ser paulatina. Hay que cuidar cómo se comunican los cambios, cómo se implementan y cómo se escucha el feedback. Eso me ha hecho crecer como profesionista.
Me gustaría ver terminada esa migración. Los usuarios ya han comenzado a reconocer el esfuerzo y las mejoras en diseño y funcionalidad.
Sí, y lo valoro mucho. Durante bastante tiempo trabajé principalmente en el desarrollo de código. Este equipo me ha permitido conocer más del proceso de infraestructura y de cómo llega ese código a producción.
También te escuchan. Hace poco comenté que, como usuaria, me gustaría cierta implementación en un módulo. Lo platicamos y encontramos relación con otros proyectos que el equipo de producto tenía en mente.
Me invitaron a hacer un prototipo de cómo podría ser ese módulo y cómo podríamos trabajarlo o venderlo a un cliente. Tener esa oportunidad de compartir ideas para el producto me ha ayudado a crecer mucho. Me gustaría ver que esa propuesta llegue a implementarse.
Con este equipo he tenido la oportunidad de integrar agentes de inteligencia artificial al proceso de trabajo. Podemos explorar herramientas, discutir por qué nos sirven y compartir lo que nos ha funcionado o lo que no habíamos considerado.
Eso nos ha permitido desarrollar proyectos que en algún momento no teníamos priorizados porque no existía el tiempo. Ahora ya se pueden priorizar, se pueden discutir y se puede presentar un prototipo.
Para mí sigue siendo importante tener las bases de código. Una herramienta puede resolver algo, pero también puede estar usando más recursos de los necesarios. La experiencia te permite distinguir si esa solución funciona o si consume más de lo que debería.
Estamos pensando más en la calidad, en el uso de recursos y en cómo funciona el sistema completo. Quiero seguir desarrollando ese criterio para elegir y utilizar las herramientas que van llegando.
La autoorganización y la comunicación fueron un reto. Estaba acostumbrada a trabajar con equipos que estaban aquí, en Ciudad de México.
Hoy sabemos en qué horarios nos conectamos, cómo nos comunicamos, quién está disponible y cuáles son nuestros canales. Me siento muy satisfecha con la comunicación que tenemos y con cómo he aprendido a organizarme. Ha sido como un crecimiento en ownership.
También es la primera vez que trabajo con un producto cien por ciento extranjero y mi inglés ha mejorado bastante.
El trabajo remoto se ha vuelto indispensable porque me ha permitido crecer profesionalmente y también como persona. El tiempo que antes dedicaba a transportarme ahora lo puedo invertir en mí.
Estoy cursando mi segundo año de la carrera de sommelier. He podido darle espacio a ese interés y también prestar más atención a mi alimentación y a mi entrenamiento.
Estoy en mi casa, con mis tiempos y con mi organización. Por eso elegí las palabras paz y estabilidad. El trabajo remoto se ha vuelto una prestación que difícilmente soltaría.
Mi Camino Profesional
Reconocer lo que necesitaba
Después de años de liderazgo y proyectos exigentes, Sagrario decidió buscar un trabajo compatible con el equilibrio que quería recuperar.
Elegir una nueva forma de trabajar
Conoció la oportunidad en BoldBrush por un amigo y realizó las entrevistas con la empresa. CodersLink se encargó de la parte administrativa y la ha acompañado para que todo fluya.